
Ludmila Forni es psicóloga, profesora de Hatha Yoga y Yoga Avanzado, y creadora de Psicoyoga. Su recorrido une dos universos que durante muchos años transitó de manera paralela: la psicología y el trabajo profundo con el cuerpo, la respiración, la meditación y la espiritualidad.
Desde muy joven encontró en la escucha, el acompañamiento y la búsqueda personal una forma natural de vincularse con los demás. Con los años, ese camino se transformó en formación, experiencia y una manera propia de comprender el bienestar.
Un acompañamiento humano, atento y real, con propuestas cuidadas y un ritmo que respeta tu proceso.
Prácticas que integran lo que pasa adentro: el cuerpo como puerta de entrada para ordenar, regular y habitarte con más presencia.
El yoga llegó a su vida hace más de 18 años y se convirtió en una herramienta fundamental de transformación personal. Fue el comienzo de un proceso de redescubrimiento y de una nueva manera de integrar cuerpo, mente, emoción y alma.
A ese recorrido se suman más de 20 años de trabajo terapéutico personal y diferentes formaciones vinculadas al autoconocimiento y la espiritualidad, entre ellas Reiki, tarot y meditación.
Durante 10 años también trabajó como Psicóloga Corporativa, especializándose en selección de personal, clima laboral y perfiles de recursos humanos.
La experiencia profesional, el trabajo terapéutico y el camino recorrido a través del yoga comenzaron, con el tiempo, a encontrarse.
De esa integración nació Psicoyoga, un método creado por Ludmila para acompañar a las personas desde una mirada más amplia. Integra herramientas de la psicología con movimiento y posturas de yoga, respiración consciente, meditación, silencio e introspección.
Parte de una idea sencilla pero profunda: muchas veces lo que sentimos no alcanza solamente con pensarlo o hablarlo. El cuerpo también forma parte del proceso.
A través del diálogo, el movimiento y la conciencia corporal, Psicoyoga propone escuchar lo que sucede internamente, liberar tensiones, reconocer emociones y recuperar equilibrio.
Las experiencias pueden ser grupales o individuales, y se adaptan al momento y las necesidades de cada persona.
De esa misma manera de comprender el bienestar nació Amo Psicoyoga en Rosario.
Amo comenzó como un lugar donde compartir las herramientas que habían transformado la propia vida de Ludmila y, con el tiempo, fue creciendo hasta convertirse en un centro de bienestar integral y una comunidad.
Hoy, Amo reúne distintas propuestas de movimiento, introspección y desarrollo personal: yoga, Psicoyoga, meditación, flexibilidad, fuerza, experiencias, retiros y formación.
Más que un lugar al que venir a realizar una actividad, Amo busca ser un punto de encuentro donde cada persona pueda sentirse acompañada y construir su propio proceso.
Soy Ludmi, aunque muchos me dicen Chiqui. Soy una buscadora incansable de la vida. Amo aprender, viajar, descubrir nuevas culturas, conectar con personas y encontrar nuevas maneras de vivir con más presencia.
La experiencia hasta aquí me ha demostrado que el idioma universal es el del amor y que la vida, con todas sus aristas, es maravillosa.
Amo Psicoyoga Rosario Norte es un lugar donde distintas prácticas se encuentran alrededor de una misma intención: acompañarte a estar mejor, conectar con tu cuerpo y escuchar lo que sucede en tu interior.
Reúne propuestas que trabajan cuerpo y emoción desde distintos lenguajes: yoga, Psicoyoga, meditación guiada, música con cuencos, flexibilidad, fuerza y movimiento consciente.
Cada práctica es una puerta de entrada diferente hacia el bienestar. Algunas ayudan a regular, otras a liberar, fortalecer, ordenar o simplemente hacer una pausa.
La práctica puede comenzar en el cuerpo, pero se expande hacia la mente, las emociones y la manera en que habitás tu vida cotidiana.
No es solo una clase. Es una experiencia que integra movimiento, presencia y profundidad.
Porque muchas veces seguimos funcionando mientras el cuerpo acumula tensión y la mente se acelera. Amo propone volver a lo simple y profundo: sentir, registrar, soltar exigencia y construir bienestar con constancia.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de hacerlo posible.
Para quienes quieren estar mejor sin forzarse: bajar ansiedad, recuperar energía, habitar emociones con más claridad, mejorar movilidad y sostener una práctica realista, posible y amorosa.
En Amo no venís a rendir. Venís a encontrarte. Trabajamos con propuestas que combinan cuerpo y emoción para que la práctica pueda acompañarte también fuera del estudio: en tu energía, tu calma, tu postura y tu manera de estar.
Transmitimos conciencia, coherencia y presencia. Trabajamos desde el ser, no desde la exigencia. Desde la autenticidad, no desde la perfección.
La práctica es un puente: del estrés a la calma, de la desconexión al cuerpo, de la confusión a una mayor claridad. Amo acompaña desde la experiencia, la presencia y la constancia para que el bienestar no sea solamente algo que sucede durante una clase, sino algo que pueda trasladarse a la vida cotidiana.
Respirar, regular y bajar el ruido para sentirte más presente y estable.
Movilidad, energía y una relación más amable con tu postura y tu fuerza.
La idea no es vivir una clase aislada, sino construir un camino.
Volver al cuerpo. Escuchar las emociones. Respirar. Reconocer lo que necesitás. Construir hábitos. Cuidarte.
Amo acompaña ese proceso con una forma particular de estar: humana, cercana, presente y sin exigencia.